Tanto si eres agente inmobiliario como si eres un particular que has decidido poner en venta tu casa por tu cuenta, hay ciertas cosas imprescindibles que tienes que hacer para que las visitas de posibles compradores sean todo un éxito.
En una casa es donde más se cumple la frase “amor a primera vista”. Por ello, esa “primera vista” no puede ser de una habitación desordenada, de un baño sucio o de una cocina con grasa. Son pequeños detalles pero que podrían suponer la venta o no del inmueble.
Para ello, en
Remax y tu hemos preparado una serie de consejos que pueden ser vitales a la hora de vender tu casa:
1. Nada de amor por tu casa
Si eres un agente inmobiliario y vas a vender una casa ocupada, solicita a sus dueños que estén fuera durante las visitas. Los compradores nunca podrán sincerarse con lo que les gusta o no con los propietarios delante, y puede suponerles que la visita se les haga incómoda.
Por otro lado, si eres tú el que está vendiendo tu propia casa, intenta que ser lo menos “personal” posible, y no dejarte molestar por los posibles comentarios o críticas hacia tu inmueble.
2. ¿Qué orden seguirás?
Buscando de nuevo ese “amor a primera vista” piensa en la primera impresión que se van a llevar los compradores. Es una primera impresión fundamental, así que intenta que lo primero y lo último que vean sea lo mejor de la casa. Esa parte será lo que más recordarán los compradores.
Además, intenta que el recorrido sea ordenado, para que en su mente toda la estructura de la vivienda tenga un sentido.
3. Cuanta más luz, mejor
Y añadiríamos: Y si es natural, mejor. ¿Cuántas veces habréis oído eso de “es una casa preciosa con mucha luz”? Pues eso: sube las persianas, abre las ventanas, enciende todas las luces (aunque sea de día, da igual). Así que llega 10 minutos antes a la casa y no dejes nada al azar.
4. Utiliza los olores…. Y los sonidos
Una casa con jardín tendría que oler a flores, y una casa rústica o pastel recién hecho. ¿Cuál es la mejor versión de tu casa? Sólo tú lo sabes. Pero recuerda, lo olores van directos al cerebro y segregan sensación de bienestar. Ayuda a que los posibles compradores se sientan cómodos, que no quieran irse nunca de ahí.
Por otro lado, cada vez son más los agentes que ponen una música ambiente para la visita de la casa. ¿Te has preguntado por qué las tiendas de ropa, de tecnología o incluso en la consulta del dentista hay un hilo musical? La respuesta es para crear un ambiente relajado y cómodo. Así que, ¿por qué no hacer lo mismo cuando lo que quieres también es vender?
5. Ambiente cómodo hasta en las zonas comunes
El perro del vecino tiene la mala costumbre de hacer sus necesidades cerca del portal. Esta vez, tendrás que limpiarla tú mismo para enseñar la mejor versión de la casa. Quita también ese cartel de junta urgente vecinal para la próxima derrama (y vuelve a colocarlo cuando la visita se haya ido). Pequeños detalles que cuentan y que tendrás que tener en cuenta para conseguir el éxito de la venta.